
En trabajos agrícolas donde el espacio es limitado, la productividad no depende solo de la potencia. Depende de cuánto tardas en maniobrar, cuántas veces tienes que rectificar y lo fácil que es mantener el control en calles estrechas o en pendientes. En cultivos como viñedo, frutales u olivar intensivo, y en tareas de mantenimiento, el tractor ideal es el que avanza con fluidez, gira con precisión y reduce el esfuerzo en cada cambio de dirección.
En este contexto aparece el tractor Dualsteer: un concepto pensado para una necesidad concreta, girar mucho en muy poco espacio sin perder estabilidad.
En trabajos agrícolas donde el espacio es limitado, la productividad no depende solo de la potencia. Depende de cuánto tardas en maniobrar, cuántas veces tienes que rectificar y lo fácil que es mantener el control en calles estrechas o en pendientes. En cultivos como viñedo, frutales u olivar intensivo, y en tareas de mantenimiento, el tractor ideal es el que avanza con fluidez, gira con precisión y reduce el esfuerzo en cada cambio de dirección.
En este contexto aparece el tractor Dualsteer: un concepto pensado para una necesidad concreta, girar mucho en muy poco espacio sin perder estabilidad.
